8.3.20
5.2.20
Yo quiero
“Yo quiero”
(Extracto del libro “Ser consciente es TODO, TODO es conciencia”) de Wilfried Nelles...en proceso de traducción
El niño
Una de las frases más importantes para ponerse en contacto consigo mismo es "quiero" o "no quiero".
" quiero" es la frase natural de un niño que expresa una necesidad. Es natural, porque un niño tiene que acudir a un ADULTO cuando necesita algo. No puede preparar su propia comida, no puede comprar ropa o juguetes, en resumen: no puede satisfacer sus propias necesidades, por sí mismo, tiene que expresarlas de alguna manera y depende de que otros le den lo que necesita.
Los padres (u otros educadores) pueden darle lo que quiere o negárselo. Todo el poder está en ellos. Si no se lo dan, pueden hacerlo arbitrariamente o con justificación dándole, a entender, por ejemplo, de que los deseos y las necesidades no pueden ser satisfechos de forma ilimitada, porque tampoco los padres son todopoderosos, o porque son pobres o porque no quieren, como el niño quiere, o porque quieren que entienda que en la vida no todo funciona de acuerdo con los deseos. De este modo, el niño descubre que hay límites, algo que muchos adultos ya no quieren ver, tal vez porque no lo han experimentado cuando eran niños o porque sus padres no supieron transmitirlo de manera adecuada, pero con toda seguridad también porque la conciencia moderna desdeña límites tanto a nivel psicológico y espiritual como a nivel material.
Una de las frases más importantes para ponerse en contacto consigo mismo es "quiero" o "no quiero".
" quiero" es la frase natural de un niño que expresa una necesidad. Es natural, porque un niño tiene que acudir a un ADULTO cuando necesita algo. No puede preparar su propia comida, no puede comprar ropa o juguetes, en resumen: no puede satisfacer sus propias necesidades, por sí mismo, tiene que expresarlas de alguna manera y depende de que otros le den lo que necesita.
Los padres (u otros educadores) pueden darle lo que quiere o negárselo. Todo el poder está en ellos. Si no se lo dan, pueden hacerlo arbitrariamente o con justificación dándole, a entender, por ejemplo, de que los deseos y las necesidades no pueden ser satisfechos de forma ilimitada, porque tampoco los padres son todopoderosos, o porque son pobres o porque no quieren, como el niño quiere, o porque quieren que entienda que en la vida no todo funciona de acuerdo con los deseos. De este modo, el niño descubre que hay límites, algo que muchos adultos ya no quieren ver, tal vez porque no lo han experimentado cuando eran niños o porque sus padres no supieron transmitirlo de manera adecuada, pero con toda seguridad también porque la conciencia moderna desdeña límites tanto a nivel psicológico y espiritual como a nivel material.
17.12.19
El perfil "bueno" de un asesino mafioso
The Irishman
El perfil “bueno” de un asesino o mafioso
Otra de las películas que nos llega de Hollywood y que tiene
toda la intención de alzarse con varias estatuillas es The Irishman.
Lastimosamente y de acuerdo con la ya típica actitud “yankee”
mucho más pronunciada en estos momentos políticos, es casi explícitamente norteamericana,
o sea el que no conoce la historia de los Estados Unidos de las décadas en las
que se desarrolla se queda afuera. Muy ajustado también a la vieja doctrina
Monroe “América para los americanos”.
Me pregunto por ejemplo cuántos estadounidenses sabrán dónde
queda Paraguay.
O sea que pocos van a poder disfrutar la película en un
ciento por ciento si nunca escucharon hablar de Jimmy Hoffa, Lansky, Costello, etc.
u otras figuras emblemáticas de aquella época.
Lo que sí queda claro es que el tema de la mafia o “mob”
como suelen apodarla los gringos es algo que les fascina… ¿porque será?
15.12.19
Remordimientos de conciencia
Remordimientos de conciencia
¿De dónde viene la conciencia?
“¿Quién derramó la chocolatada en el sofá?” Preguntó mamá
visiblemente enojada. Lucas y Sofía se miraron sin decir una palabra. Lucas
sabía perfectamente quién había sido: el. Pero por una de esas suertes la
mirada inquisidora de la madre cayó sobre Sofía, y sin mediar palabra fue
mandada a su cuarto, llorando a moco tendido, obviamente por qué se sentía
injustamente acusada, y con razón. En ese momento Lucas creyó que el destino
había jugado a su favor y aunque su madre le preguntó, acto seguido, si había
sido él, se calló, lo negó con un gesto
y prefirió seguirle la corriente al azar que tan fácilmente había
resuelto su problema.
Visiblemente aliviado y como si estuviera saboreando una
victoria, deambuló un rato por la casa, jugó con su play-station, trató de ver
la tele… pero había algo en su interior que no lo dejaba en paz.
Esa incómoda quietud tampoco cesó cuando estaban cenando, al
contrario parecía haber crecido, y volvió con mucha más virulencia cuando se
encontraba en su cama tratando de dormir.
Finalmente después de algunas horas, se levantó de su cama y
aunque ya era tarde tocó la puerta del dormitorio de los padres y ni bien su
madre abrió la puerta farfulló, casi sin que pueda entenderse, algunas
palabras, tartamudeando por aquí y por allá hasta que por la expresión de la
cara de su mamá sabía que su mensaje había sido entregado.
La bofetada no se hizo esperar pero tampoco le dolió
demasiado porque significaba también que había sido absuelto,
finalmente. Y pudo ir a dormir con tranquilidad con un una mejilla ardiente
pero con la mente vacía y despejada.
La conciencia tiene su propia fuerza, sus propias leyes y no
debería subestimarse.
9.12.19
3.12.19
Honrar a papá y mamá ...o amar a papá y a mamá.
¿Honrarás a papa y a
mama…
o amarás a papá y a
mamá?
¿Qué sentido tiene obedecer
o incluso honrar a los padres cuando
nosotros vemos que no tiene sentido, y
valga la redundancia?
¿Qué ocurriría?
¿Caería un
rayo celestial fulminante que nos borre de la faz de la tierra?
¿O podríamos descubrir que detrás
del conflicto, las diferencias, la distancia incluso
la pelea, se abre un
espacio virgen de la relación con los padres,
inimaginable, madura y sumamente
interesante?
Como de la calma
reconfortante después de la tormenta…
![]() |
| Kelsey Vere |
Habrá ocurrido hace quizás 35 años. Eran las 04:00 de la
mañana, un invierno oscuro. Soplaba un viento frío, casi polar por las calles
de mi ciudad universitaria de Bonn, Alemania.
Venía de una fiesta latina…( porque las alemanas terminaban
a las 12:00) y pensé que no iba a haber un alma en esas circunstancias, cuando
sorpresivamente vi parado a un hombre ya mayor ante un semáforo, esperando que
se active la luz verde para cruzar.
“Typisch deutsch “(típico alemán) pensé para mis adentros,
pero mi parte latina sin pensarlo dos veces y como llevaba algunas copas de más,
cruzó trotando alegremente, cántico de por medio la amplia avenida… y en todo
mi ser sentí por un instante un gozo inexplicable sabiendo que estaba rompiendo
las reglas sin asco.
Pero un vozarrón, como de ultratumba, que después me percaté
que era de ese señor me arrancó de mi trance alborozado como si me hubieran
dado una bofetada.
¡El semáforo está en rojo y no se cruza!
Del susto me tambaleé unos instantes hasta que mi mente
racional pudo volver a tomar el control de la situación, para seguir camino no
sin antes levantar mi mano derecha y saludarle a ese sujeto con un “Heil Hitler”
a ese pobre diablo que no conocía otra cosa que obedecer a como dé lugar aunque
sea estúpido.
Y pensé “esos son los que hicieron posible la subida al poder
de tan ominoso personaje”.
16.11.19
14.11.19
El "Joker" o la debacle del modelo americano
El mensaje del Joker
Saliendo al paso de todos aquellos que tildaron la película
“Joker” de Todd Phillips como instigación a la violencia, déjenme decirles que,
en primer lugar cualquier obra artística, ya sea un dibujo, escultura, obra de
teatro, si, incluso una fotografía, por muy parecida que sea a la realidad es
sencillamente una alegoría, o para los que no conocen el término, una
representación de la realidad a través de la brocha, manos, u ojos en este caso, del
artista.
Y en segundo lugar, nadie se rasgaba las vestiduras con las
películas de Sam Peckinpa, quien acuñó ahí por los años 70, 80 aquello – que
ciertamente hasta hoy me parece abominable – de que la violencia puede ser
arte.
Quizás, en ese contexto, sería más lógico preguntar…”¿de
dónde viene esa violencia? ¿Si nuestros padres ya la veían sin tapujos, porque
hoy hay gente que aun se queja del “Joker”?
Y finalmente, quizás todo ello forme parte del mensaje contundente y
lapidario que el “Joker” nos quiere transmitir. Esto es
simplemente el resultado de algo que se fue gestando a lo largo de las últimas décadas.
Obviamente va dirigido en primer lugar a
la sociedad americana, pero también a nosotros, quienes deberíamos reflexionar
hasta qué punto es conveniente emularla.
29.10.19
Que tienen en común un bufón, un payaso y un psicoterapeuta
Que tienen en común un bufón, un
payaso y un psicoterapeuta
Comencemos por la escena del bufón en la obra de Shakespeare del rey
Lear Ahh…
pero si es un clásico me dirán muchos jóvenes de hoy con esa mirada de
desdén tan típica… por supuesto y con justa razón, les respondo…y añado ¿ya has
visto la obra? ¿No? Y entonces cómo puedes entender al “Joker” de Todd Phillips del que están hablando
por todas las redes.
Y es que todo está conectado. Pretender ser una estrella en el
firmamento, sin pasado, es una ilusión adolescente. Y eso se aplica incluso al “Joker”
que tanto revuelo está causando.
8.9.19
Ver o no ver…la diferencia entre la vida y la muerte
Ver o no ver…la diferencia entre la vida y la muerte
![]() |
| Padre nuestro que estás en los cielos, |
Se pueden evitar guerras enteras con el simple hecho de “ver”
al enemigo. Es por eso que muchas veces los instigadores de guerras utilizan métodos
de propaganda muy sofisticados con el único fin de ampliar las distancias entre
las partes combatientes e impedir un acercamiento, tal y como lo demostró en su
momento la maquinaria propagandista de Goebbels, por ejemplo, durante la
Segunda Guerra Mundial.
Por otro lado, cuando finalmente podemos “ver” a un enemigo
al que hemos combatido por años, ocurren verdaderos milagros.
7.9.19
Como prepararse para un amor que permanece
Cómo prepararse para una pareja y un amor que permanecen.
Parte 1
¡Esta pasado de moda casarse! Es cada vez más difícil encontrar
parejas jóvenes que estén dispuestas a compartir sueños, cama y macarrones, como
versa la canción de Serrat del Curro “El Palmo”.
Aquellos y sobre todo aquellas que aún lo hacen y sobre todo
en sociedades conservadoras y tradicionales como la nuestra, cumplen más con un
rito católico familiar que otra cosa. Viene a ser en realidad una manera de
emanciparse de las ataduras de la familia de origen y el inicio de una autonomía
condicionada. Pero puestos a escoger es mejor eso que seguir cumpliendo las
reglas de papa y mama, sobre todo cuando el mundo ya no es como ellos lo
conciben.
Todo eso no tiene nada de bueno ni de malo. Son simplemente
tendencias que se van trazando, querámoslo o no. Lo que debería importarnos
como padres y como profesionales de la salud mental – nunca mejor dicho – es la
felicidad de nuestros jóvenes y admitir que nuestro ideal de felicidad nada
tiene que ver con el de ellos ni con el de esta época, la suya.
La solución más fácil es declarar obsoleta la unión marital
y disfrutar de la juventud hasta que reviente el cuerpo. Como lo dice Wilfried Nelles en su libro “Hombres, mujeres
amor y sexo” y usando mis palabras: hoy en día es más fácil
que se viralice un video de un octogenario que gana la maratón de Nueva York,
que la imagen apacible de una persona mayor que contempla satisfecho el
atardecer de su vida.
Lo difícil es, como siempre transitar el camino de lo que a
simple y prima vista se muestra como algo más bien poco atractivo, hasta
aburrido por no decir “del viejazo” e incluso hasta cierto punto insoportable.
El o la que después de 20 o 30 años de convivencia con la
misma persona aún insiste en que sigue “enamorado/a” de su pareja simplemente miente.
Porque aunque se obstine en ello, no siente lo mismo, porque si lo hiciera
sería falso. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que también en el amor de la
pareja hay una evolución y lo que unió a una pareja al principio, ese encuentro
electrizante, fascinante y maravilloso, o sea el enamoramiento, debería haber
dado paso a otra cosa.
Claro que en nuestra época, la del endiosamiento de todo lo
joven, con toda seguridad también puede viralizarse “milagrosamente” que un "enamoramiento" haya
resistido a los embates despiadados del tiempo, y es que es más importante
mantener la ilusión juvenil que aceptar la verdad adulta.
Fin de la parte 1
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